¿Alguna vez te ha pasado que tienes una idea que te da muchas vueltas y vueltas? ¿Una de esas ideas con las que te levantas, haces deporte, trabajas, comes, etc.? Piensas en ella todo el día, vives por ella, te trasciendes por ella.
Meses planeando y preparando el que sería el viaje soñado por todo motoclista latinoamericano: viajar en moto hasta Ushuaia, una de las ciudades más remotas de la gigante Argentina. El buque de guerra elegido en su momento fue una BMW S1000XR… vaya máquina.

Solo unos segundos fueron suficientes para cambiarlo todo. ¿De qué estoy hablando? Bueno, resulta que muchas veces planeamos tanto algo que al final se nos olvida algo importante: todo puede cambiar. Y por eso Charlie Sinewan siempre dice que el plan es que no hay plan.
Y eso fue exactamente lo que me pasó, lo que viví (y vaya que seguí vivo para contarlo).

Sí, me accidenté. No me pasó nada grave, pero mi motocicleta quedó destruida y el viaje, aplazado…


