Inicia el viaje…

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar” Antonio Machado

Meses planeando y, al fin, iniciamos la ruta. Hablo en plural porque siempre hay alguien dispuesto a sumarse a nuestras locuras; siempre hay alguien más loco que uno. Pero antes de arrancar, una reflexión: elegir bien a tu compañero de aventura marca la diferencia entre el viaje de tus sueños y una auténtica pesadilla.

El caballo de combate: una BMW R 1300 GS a la que llamo Ice.


El plan inicial era ambicioso: ir desde Rionegro, Colombia, hasta Ushuaia, Argentina. Sin embargo, por presupuesto y tiempo, el plan mutó a un concepto básico: “lleguemos hasta donde podamos”. Como era nuestra primera vez saliendo del país por tierra, nos pusimos una meta corta: cruzar a Ecuador.

Así, el 13 de diciembre de 2025, encendimos motores con el objetivo de llegar a Popayán. La noche anterior, el checklist estaba impecable:

  • Presupuesto… ok
  • Hospedaje… ok
  • Equipaje.. ok

Pero por más que planees, siempre hay algo que se te escapa. En mi caso, olvidé por un momento la realidad de orden público de mi propio país:

Justo el día que salimos, el ELN anunció un paro armado. Es irónico: en su afán de “protestar”, lo que hacen es ponerte en peligro por estar en el lugar y momento equivocados. No escribo esto para hablar de política, pero en Colombia, el orden público es un factor que no puedes ignorar si viajas por carretera.

Logramos llegar a Popayán justo el día antes de que empezara el paro.

Ahí fue donde nos tocó decidir. El riesgo en estas carreteras existe los 365 días del año, solo que esta vez lo habían hecho oficial con un comunicado. ¿Íbamos a quedarnos encerrados esperando un “permiso” para viajar o íbamos a arriesgarnos como lo hacemos siempre que salimos a las rutas del país?

El video es un poco lento, lo reconozco, pero refleja la tensión que sentíamos. Mientras descansábamos, las noticias y la familia decían lo mismo: “No viajen”, “quédense quietos”, “esperen varios días”.

Mi familia no lo entendía. Sentían que me estaba exponiendo sin necesidad. Pero la realidad es que el peligro no desaparece solo porque dejes de ver las noticias. Como dice una amiga: “Si mi abuela no se hubiera muerto, estaría viva”. Es una frase simple para decir que la realidad es la que es, no la puedes cambiar, solo puedes decidir cómo reaccionar ante ella.

En equipo decidimos asumir el riesgo y continuar hacia Ecuador al día siguiente.

En la próxima entrada les cuento los detalles de lo que vivimos en la carretera.

¡Hasta la próxima curva!